¿Existe relación entre el consumo de probióticos y la obesidad?

¿Existe relación entre el consumo de probióticos y la obesidad?

La obesidad es una patología multifactorial asociada a la ingesta excesiva de energía en la dieta, en comparación con el gasto calórico. Además, está influida por factores genéticos, fisiológicos, metabólicos, sociales y culturales, que a la larga son el resultado de un aumento en la grasa corporal. Esta enfermedad constituye un problema de salud pública, ya que puede desarrollar patologías metabólicas y crónicas como, por ejemplo, resistencia a la insulina, diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, hígado graso y dislipidemias.
En este contexto, la identificación de nuevos factores implicados en la regulación del balance energético es fundamental a fin de desarrollar estrategias de intervención más eficaces. La microbiota intestinal se considera un nuevo componente relacionado con la regulación del peso corporal y las enfermedades asociadas a la obesidad,. Dada a las relaciones establecidas entre la microbiota intestinal, el metabolismo y la inmunidad, el uso de estrategias dietéticas destinadas a modular la composición de la microbiota, basadas en probióticos y prebióticos, podría contribuir al control de los trastornos metabólicos de forma más eficaz.
El objetivo del empleo de probióticos está dirigido a su potencial para aportar un efecto beneficioso en la salud, que puede tener lugar a distintos niveles: 1) el lumen intestinal, mediante su interacción con la microbiota intestinal o ejerciendo un efecto metabólico directo, 2) la mucosa y el epitelio intestinales, incluyendo los efectos de barrera, los procesos digestivos y el sistema inmunológico asociado a la mucosa y 3) otros órganos extraintestinales.
Hasta el momento, los datos que asocian un tipo de microorganismos específicos con la obesidad humana no son concluyentes, ya que no determinan si es dicha microbiota la que juega una función causativa de la obesidad, o si es la microbiota intestinal la que está modulada en respuesta a dietas obesogénicas u otros factores relacionados con la patogénesis de esta condición. Los estudios dirigidos a la modulación de la microbiota intestinal para prevenir o controlar la obesidad, incluido el uso de probióticos, muestran resultados prometedores, sin embargo, son necesarios más estudios para poder demostrar la eficacia de cepas probióticas específicas para la prevención o el tratamiento del sobrepeso y la obesidad.
En este sentido, habrá que tener presentes una serie de factores que pueden ser claves a la hora de interpretar los resultados y llegar a conclusiones válidas. Por ejemplo: 1) la cepa, o conjunto de cepas, de probióticos, 2) la dosis de administración, 3) el tiempo durante el que se administra el/los probiótico/s, 4) las características físicas de los sujetos a los que se les realiza la administración (edad, género, genética, etc.), 5) las condiciones nutricionales de los sujetos que lo reciban (incluyendo IMC, composición corporal, actividad física, patologías), y 6) el número de sujetos (quizá el factor más controvertido hasta el momento), ya que la mayoría de los estudios realizados adolece de una n lo suficientemente alta y esto limita la potencia del estudio o el carácter confirmativo de los resultados.

Fuente:
Prados-Bo, A., Gómez-Martínez, S., Nova, E., & Marcos, A. (2015). El papel de los probióticos en el manejo de la obesidad. Nutrición Hospitalaria, 31(s01), 10-18.
Rodríguez, J. M., Sobrino, O. J., Marcos, A., Collado, M. D. C., Pérez-Martínez, G., Martínez-Cuesta, M. C., … & Requena, T. (2013). ¿ Existe una relación entre la microbiota intestinal, el consumo de probióticos y la modulación del peso corporal?. Nutrición Hospitalaria, 28, 3-12.
Sanz, Y., Santacruz, A., & Dalmau, J. (2009). Influencia de la microbiota intestinal en la obesidad y las alteraciones del metabolismo. Acta Pediatr Esp, 67(9), 437-442.